Suscríbete a nuestro canal

Como conocí a mi amiga Pancracia


Hola, mi nombre es Ramiro, mis amigos me llaman “el mono curioso”… no sé por qué, pero pronto lo averiguare.
Hoy te quiero contar la historia de mi amiga Pancracia, pero antes, te haré una pequeña pregunta:  ¿Has mirado al cielo intentando darle formas a las nubes? …  Yo sí, es un juego muy divertido… puedes darle forma de animales, frutas, objetos o lo que se te ocurra.

Pero no es de las formas de nubes de lo que quiero hablarte hoy… más bien es la historia de mi amiga,  una nube muy particular, esponjosa, de blanco color y muy, muy grande…  es muy probable que la hayas visto cerca de tu casa, le gusta rondar de día y cambiar de formas… quizás solo para confundirnos… su nombre es Pancracia y para ser sincero, no siempre le gusto pasear a plena luz del día.
                Antes de que fuera mi amiga solo rondaba de noche, y aunque no es raro que las nubes salgan a oscuras, es muy raro que exista una que solamente salga a visitar los hermosos senderos de nuestra isla cuando se oculta el sol.
                Un día no pude más de la curiosidad y decidí averiguar porque lo hacía… digo, no me malentiendan, no creo que este mal… es solo que soy un mono un poquitín curioso.
No sabía por dónde empezar, ella era muy escurridiza… cada vez que alguien pretendía conversar con ella, se dejaba llevar por el viento mientras gritaba:
-          Lo siento, pero el viento me lleva… ¡Adiooooos!
Siempre se repetía la misma historia.
Una tarde subí al  monte Jacuro, que era conocido como el más alto de todos, y con mucha paciencia esperé a que emprendiera su paseo diario.
Ya entrada la noche, cuando el sueño comenzaba cerrar mis hermosos ojos, oigo una suave voz que muy alegre canta:
-          “Duérmete nube duérmete ya… que viene el sol y te quemará”
Comienzo correr de prisa hacia donde se encontraba saltando de árbol en árbol... saltaba con todas mis fuerzas… hasta que a fin legue a su lado y le dije:
-          Uhh  aahhh hooo…. Hoooooo….. holaaaaaa
-          Hola… ¿Quién eres?
-          Espera un mo… momento, estoy muuu… muuuy cansado

-     Te esperaría pero el viento me lleva…. Adiosss

-         No te vayas por favor… solo quiero hacerte una pregunta… mi nombre es Ramiro
-          Mmmm… el mío es Pancracia…. y está bien, solo una pregunta
-          Siempre te veo salir de noche, pero solo de noche…  ¿Por qué no paseas de día?

-          ¡¡¡¿Qué?!!! ¿no sabes lo peligroso que es el sol? Es enorme… Me da mucho miedo, él nos puede quemar en un segundo.
Me quede congelado tratando de entender como alguien podía pensar eso de nuestro amigo el sol.
Luego de unos segundos, empecé a explicarle: si bien tenemos que cuidarnos, el sol es necesario para la vida en la tierra, pues sin él, todo el planeta se congelaría.
Ella al principio no podía ni quería creer esto, eran demasiados años pensando que el sol era malo, pero luego de mucho explicarle finalmente me dijo:
-          Está bien, mañana saldré de día, si es verdad lo que dices, me tendrás de acompañar.
-          ¡Genial! Iremos juntos entonces.

A la mañana siguiente la busqué por muchos lados, quizás se había arrepentido, o… ¿simplemente estaba durmiendo?… hasta que a lo lejos escucho su inigualable voz:
-          ¡Ramiro! ¡Ramiro!
-          Pancracia… ¿Dónde estás?... no te veo
Estoy detrás del monte… tengo miedo… el sol es muy gigante
Me acerqué,  le dije que no había nada que temer, y empecé a bailar en un lugar donde llegaba la luz del sol en todo su esplendor.
-          ¿ves? Lalalalala tututututut lalalalalal tututututu – cantaba para demostrar que no había peligro.
-          Está bien, pero ven, sube, vamos juntos.

Era la primera vez que subía a una nube, fue lo más maravilloso del mundo… es tan esponjoso como sentarse en kilos y kilos algodón, ¡tú deberías intentarlo!... además es muy refrescante.
Al principio se movía muy temerosa, avanzaba de centímetro en centímetro, pero cuando comenzó a sentir el calorcito del sol, la confianza llegó y también las ganas de disfrutar el hermoso día que teníamos en frente.

Se sorprendió de ver tantos seres vivos, aves, osos, leones, conejos, monos como yo, todos en grandes cantidades… incluso el sol la saludo:

-          ¡Pancracia, que alegría verte!
-          ¿Cómo sabe mi nombre? – me preguntó
-          El sol todo lo sabe querida amiga – le contesté
-          Vaya…. ¡Buenos días señor Sol!

 Fue así como conocí a mi amiga… todos los días nos juntamos a conversar de la vida, a reírnos mucho…. a hacer nuevos amigos, y de vez en cuando me lleva de paseo, claro que me cubre con sus esponjosas manos… sería muy extraño ver a un mono en el cielo… ¿no lo crees? Jejeje…. así que si ves a una nube muy grande que parece llevar algo en su espalda, es muy probable que seamos nosotros… solo salúdanos con tus manos y sabremos que leíste nuestra historia.


********************************FIN*********************************************

y Colorin colorado, este cuento se ha terminado, y esperaremos solo un momento para escuchar otro cuento.

Nuestros cuentos son gratis, ayúdanos a seguir creciendo, es simple, solo comparte este cuento.


Sugerencias:



No hay comentarios:

Publicar un comentario