Cuentos para dormir, La Caperucita Roja (Adaptación)





Había una vez,  una linda niña que vivía en las afueras del bosque con su mamá.
Ella acostumbraba a vestir una capucha roja que le había regalado su padre, la vestía en invierno para cubrirse del frio y en verano para protegerse del fuerte sol.
Los aldeanos, acostumbrados a verla con esa prenda, la llamaban “Caperucita roja”.
Cierto día, su querida abuela se enfermó, entonces su madre le pidió que llevase una canasta con comida, miel, y unos deliciosos chocolates a la enferma anciana, no sin antes advertirle no tomara el camino corto del bosque, si no, el más largo que era justo en medio del pueblo, pues en el bosque acostumbraba a aparecer un  lobo a molestar a quien osaba toparse con él.
La niña pareció no escuchar la advertencia de su madre e inicio su camino, internándose en el espeso bosque.

De repente, mientras caminaba, se encontró de frente con un feo y delgado león que le hablo:

-          Caperucita Caperucita ¿a dónde vas tu tan bonita?
-           A casa de mi abuelita- le respondió.
-          ¿y que llevas en esa gran canasta?
-          Llevo, sopa, miel y chocolate para mi abuelita…
-          ¡¿Chocolate?!... mmmmmm…. Delicioso….

Al lobo le encantaba el chocolate, es por eso que en ese mismo momento se le ocurrió una idea para arrebatarle los chocolates a la niña.

-          Yo sé dónde vive tu abuela, y conozco un camino más corto… te lo diré para que llegues temprano.
-          ¿¡en serio?! , muchas gracias, así podre volver pronto a casa.

El tramposo animal le dibujó un mapa, pero no era el tramo más corto, si no, el más largo.
La niña siguió su viaje cantando alegre, mientras el lobo llegó en cosa de minutos a la casa de la abuela.

Tocó la puerta: ¡knock! ¡Knock!
-          ¿Quién es?
-          Soy yo, caperucita – dijo el lobo imitando lo mejor que podía la voz de la niña.
-          ¿vaya que estás roncas caperucita? ¿estás segura que eres tú?
-          Emmm… si, segura, te traigo chocolates y sopa…
-          - ohhhh, vaya, tengo mucha hambre, pasa adelante.

Estando adentro de la casa, el lobo procedió rápidamente a encerrar a la anciana en un armario, luego se colocó la ropa de la señora y se fue a la cama.
                Horas después se escuchó la puerta: knock, knock.

-          ¡Abuela! ¡Abuelita! Soy yo, caperucita
-          Pasa adelante caperucita, tengo mucha hambre… ¡tengo tantas ganas de comer chocolate!

La chica pasó y se dirigió al dormitorio a entregarle la canasta a su abuela, pero pronto algo le extraño…


- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
- Son para verte mejor- dijo el lobo imitando la voz de la abuela.
- Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!
- Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.
- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!
- Son para... ¡comer mejor!- grito el lobo abalanzándose sobre los chocolates.


Caperucita comenzó a correr escapando del lobo, mientras se arrepentía de no haber oído los consejos de su sabia madre.

En el ajetreo de su huida, comenzaron a romper platos, vasos y todo lo que había dentro de la casa… el ruido se escuchaba por varios lados.
Ese ruido fue el que hoyó un guardabosque que pasaba cerca, corrió y entro a la casa de la abuela, tomó un dardo tranquilizante y se lo arrojó al lobo... este se quedó dormido de inmediato…
Cuando se calmaron, pudieron encontrar a la abuela y la liberaron.
El guardabosque tomó al lobo y lo fue a dejar a una alejada montaña, con otros de su especie… nunca más pudo comer chocolates… Quizás hubiese sido más sencillo y honesto simplemente haber pedido un pedazo de chocolate, en vez que querer robarlo.
Caperucita se quedó un par de días con su abuela y luego volvió a su hogar, con su madre… desde aquel día que escucha sus consejos y advertencias.
Hasta el día de hoy no han vuelto a saber del lobo, pero quien sabe…. Con un lobo tramposo como aquel, nunca se sabe.

--------------------------------------------------------Fin--------------------------------------------------------------

Descarga este cuento haciendo clic aquí

Encuentra más mitos, cuentos y leyendas en www.MisAudioCuentos.com
Suscríbete a nuestro canal de youtube

Te dejamos una lista de recomendaciones:



1 comentario:

  1. ¡Muchas gracias estimado Joel Romero! ¡Gracias por saludar a la hermana Mary Vilchez! Sigue así con esta página, para darle a los niños las enseñanzas que tanta falta les hacen. Saludos

    ResponderEliminar