Los colosos de Tierra del Fuego

    

Hoy te presentamos una leyenda Selknam, o Ona, sobre la creación del mundo.




Los Colosos de Tierra del Fuego



   Kenós era unenorme coloso de treinta y ocho metros, que pisó por primera vez el planeta cuando la tierra era tan joven, que sobre ella no existía nada más que una gran, inmensa y desolada pampa.

        Temaukel, su padre, y padre de todo el universo lo envió a dar forma y vida sobre la superficie del mundo. Al poco tiempo, comenzó a sentirse solo... necesitaba a alguien para compartir, entretenerse y acompañarse... es decir, necesitaba un amigo.

Leyenda Mapuche, el condor y la pastora



Erase una vez, una pastorcita sentada a la  orilla de un lugar llamado chacuña, que es una especie de pirca en media luna y el lugar donde las pastoras tejen.
Mientras miraba su ganado en el bofedal, la pastora tejía para entretenerse, de repente ve que un hombre se le acerca y le dice:
—Pastorcita, ¿por qué estás tan sola, no quisieras jugar un rato para entretenernos?

—No puedo, porque estoy tejiendo, si tú quieres espera a que termine.

El tatú y su capa de fiesta


Antes de empezar, aprender: Tatú: quirquincho o armadillo, es un animalito pequeño que se defiende escondiéndose
debajo de la tierra. Su carne es muy apreciada por los aymarás, que aprovechan su caparazón
de Vistoso dibujo para confeccionar el instrumento musical llamado "charango", típico del
Altiplano chileno-boliviano.

Cuentos para dormir, La Caperucita Roja (Adaptación)





Había una vez,  una linda niña que vivía en las afueras del bosque con su mamá.
Ella acostumbraba a vestir una capucha roja que le había regalado su padre, la vestía en invierno para cubrirse del frio y en verano para protegerse del fuerte sol.

Relato , el zorro que se enamoró de la luna


Érase una vez un pequeño zorro al que le gustaba pasear y conocer todos los rincones del gran valle en donde vivía.

Paseaba de día y de noche, con viento, lluvia, sol…. No le importaba si estaba cansado o con mucho sueño, pues la maravilla de conocer nuevos paisajes era demasiado grande como para dejar de buscar.